La vuelta a mi vida normal está a punto de suceder.
Apenas faltan un par de semanas para volver a mi trabajo, a compartir horas con los compañeros, a salir de casa antes de que amanezca.
Sin embargo, algo será diferente, cuando cierre la puerta de mi hogar dejaré a mi bebé dentro. No se como lo voy a afrontar.
En un año no nos hemos separado mas de un par de horas y de pronto...........tendré que delegar en otras personas parte de sus cuidados y de su educación.
¿ Por qué me resulta tan duro aceptar esa idea? Por un lado estoy deseando recuperar un poco mi vida anterior, sentirme ocupada en tareas distintas a las de casa y la niña, pero a la vez me da rabia compartir con otras personas la crianza de mi hija. ¿ Soy una madre egoísta?
Supongo que estas dudas se despejarán en unos días y me adaptaré a la nueva situación.
No hay comentarios:
Publicar un comentario